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    Camino / Rosa negra

     
     
     Camine donde camine
     
     
    Camino en la calle perdida entre la muchedumbre, me parece oir tu voz gritando mi nombre
    me giro y la abrumadora presencia de la gente aparenta perderte, cuando en realidad
    tu voz solo es fruto de mi angustia por que estés a mi lado.
    Camino en la playa dibujando mis huellas, oliendo el salado aroma de las aguas,
    mientras el murmullo de la ventisca vuelve a tornarse en tu voz gritando mi nombre,
    elevo mi cabeza procurando hallarte y entonces, me revelo sola, con la exigua
    compañía de la tierra, el cielo y el mar.
    Camino en el desierto, sendienta, con los ojos exhaustos de la colisión de la arenisca
    sobre estos, creo verte a lo lejos, junto a un oasis gritando mi nombre,
    como si de un niño a por un juguete se tratase, me apresuro hacia a ti,
    pero pocos segundos mas tardes descubro que solo eres un espejismo.
    Camine donde camine, siempre te ubicas junto a mi, aunque apenadamente
    solo sea en falsos reflejos de mi raciocinio.
     
    Dina Halifa
     
     
     
     
    Como una Rosa Negra
     
     
     Su tono oscuro es la tinta que mancha sobre mi piel.
    Discriminada por la humanidad por el color de su tez.
    Su endeble estructura la transforma en tan elegante.
    Su cabello oscuro la hace excesivamente estravagante.
    Tan marchita por dentro, superficialmente inmejorable.
    Las demás rosas te codician, pero eres inimitable.
    Un interior tan sutil para una recia apariencia.
    Eso provoca que te cuestiones el por qué de tu presencia.
    Oscura rosa, yo te anidaré en mi corazón
    Ahí yacerás por siempre aunque estés al límite de la extinción
     
     
    Dina Halifa
     
     

     

     

    Rézate

     
     
    Rézate
     
     
     
    Rézate, para que los índigentes puedan degustar un trozo de pan
     o para que puedan beber agua pulcra sin haber llorado antes.
    Rézate, para que las guerras sólo sean inventivas para cuentos
    o películas de ciencia ficción, y no paguen nunca más con vidas inocentes
    Rézate, para que los líderes vuelvan a ser honestos y sinceros en sus requisitos,
    para que la corrupción y la demagogia se ausenten para siempre.
    Rézate, para que los pájaros píen todas las mañanas haciendote desadormecer,
    dandole sosiego a las calles y ambiente a tu rutina.
    Rézate, para que los maltratados puedan escapar de su entramado mundo
    y desatender que algún día vivieron en él.
    Rézate, para los solitarios rompan el tenaz hilo que les une a su soledad,
    y esta, nunca más vuelva a retarles sin su consentimiento.
    Rézate, para que tus hermanos vivan contentos, ya que ellos son el mayor lazo con tu pasado
    y quizás sean quienes te acompañen en el futuro.
    Rézate, para que nadie juegue con tus sentimientos,
     ya que otros rezarán para que tu no juegues con los suyos.
    No pido que le reces a Dios, no pido que le reces al cielo...
    Pido qué que te reces a tí, al futuro.
    Juntos, podemos cambiar el mundo. 
     
     
     
    Dina Halifa
     
     
     
     
     

    Memorias de una geisha

     

    El corazón perece de una muerte lenta, se desprende de cada esperanza como si fueran hojas...

    hasta que un día no queda ninguna, ninguna esperanza, ya no queda nada.

    Ella se pinta el rostro para ocultar su rostro, sus ojos son como el agua profunda.

    El deso no existe para la Geisha, el sentimiento no existe para la Geisha.

    La Geisha es una artista del mundo etéreo... ella baila, canta, te entretiene...

    todo lo que quieras, lo demás son sombras, lo demás es secreto.

    No le puedes decir al sol, más sol, ni a la lluvia, menos lluvia.

    Para un hombre, una Geisha solo puede ser media esposa, somos las esposas del anochecer,

    y aun así, descubrir la amabilidad después de tanto desprecio, comprender que una chiquilla

    con más valor del que ella misma sabía, iba a descubrir que sus oraciones recibían respuesta.

    ¿No puede eso llamarse felicidad? Después de todo, éstas no son las memorias de una

    emperatriz, ni de una reina... éstas son otra clase de memorias...

     

     

    Con diferencia, uno de los mejores libros que he leído jamás (la película también)